¿Puedo ser padre después de una vasectomía?

Realizarse una vasectomía es una decisión que debe ser meditada, ya que cuando un hombre decide hacérsela, es porque está convencido de que en el futuro no quiere tener hijos.

infertilidad masculina

Pero, las circunstancias de la vida cambian y puede que un hombre cambie de opinión y vuelva a querer tener hijos. Esta situación es bastante frecuente, aproximadamente un 20% de los hombres que se han sometido a una cirugía de planificación familiar (vasectomía) se arrepienten al cabo de unos años.

Hoy en nuestro blog veremos si es posible ser padre tras someterse a una vasectomía.

¿Qué es una vasectomía?

La vasectomía es el procedimiento de esterilización masculina que consiste en cortar o sellar los conductos deferentes para que los espermatozoides no puedan unirse al líquido seminal y formar el eyaculado.

Tras la intervención, el varón debe eyacular varias veces para vaciar los conductos antes de garantizar que no hay espermatozoides en el eyaculado; es decir, no se trata de una intervención de efectividad inmediata. Aún con la vasectomía, el hombre continúa produciendo espermatozoides pero éstos se reabsorben y no salen al exterior.

Reversión de la vasectomía

Gracias a los avances médicos, el varón puede someterse a un procedimiento de reversión, pero no es seguro que el hombre pueda concebir un hijo.

La vasovasostomía es una técnica quirúrgica que se realiza para revertir una vasectomía. Con ella se pretende conseguir que el eyaculado contenga otra vez espermatozoides.

La probabilidad de obtener embarazo tras la vasovasostomía es aproximadamente del 64%.

Otro de los factores que influyen en el éxito de la reversión de la vasectomía depende del tiempo transcurrido desde la realización de la vasectomía. Cuanto menos tiempo haya pasado, mayor probabilidad existe de recuperar la fertilidad.

Recuperación espermática

Existe otra opción, muchos hombres optan por la recuperación espermática. Se trata de un procedimiento sencillo en el que los espermatozoides se extraen directamente de los testículos, sin eyaculación.

Existen dos técnicas distintas para la recuperación de esperma:

  • El método más sencillo es la punción testicular. Se utiliza una aguja para llegar hasta el epidídimo, un conducto estrecho que recubre los testículos. En el epidídimo se acumulan los espermatozoides antes de pasar a los conductos deferentes.
  • Aspiración del líquido contenido en el epidídimo o en uno de los testículos. Se realiza una punción a través de la piel del escroto y se aspira el líquido. Este método lleva apenas diez o veinte minutos y se realiza con anestesia local. Como es un sistema poco invasivo, la recuperación para el paciente es muy rápida.

Gracias a las últimas técnicas de recuperación espermática, la vasectomía ya no es un impedimento para que seas padre en un futuro.