¿En qué se diferencian el urólogo y el ginecólogo?

El ginecólogo se encarga de tratar todo lo relacionado con el sistema reproductor femenino, mientras que el urólogo se encarga del sistema masculino. No obstante, éste último también se encarga de las enfermedades relacionadas con las vías urinarias, tanto del hombre como de la mujer.

En general los especialistas en Urología se centran más en aquellas patologías masculinas, porque muchas se relacionan con problemas de próstata. Sin embargo, aunque existe un sector de la población que lo desconoce, los urólogos también se encargan de tratar algunas patologías femeninas como: las infecciones de orina, las cistitis y la incontinencia urinaria.

ginecologo vs urologo

Las infecciones de orina o cistitis – inflamación de la vejiga urinaria a causa de infecciones – es la principal causa de visita de la mujer a la consulta de urología.

 

– Cistitis. Son las infecciones de orina que se repiten de forma continuada en algunas mujeres. Se caracterizan por sufrir dolor al miccionar, necesidad de ir al baño con frecuencia, e incluso presencia de sangre en la orina. Las cistitis tienen un curso aleatorio: hay mujeres que pueden pasar meses sin volver a sufrirlas. Pero también habrá periodos en que las sufran con mayor intensidad y frecuencia.

– Incontinencia urinaria, que puede ser de dos tipos:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo. Es la más típica, sobre todo en mujeres que han tenido varios partos. Se caracteriza por escapes de orina puntuales cuando aumenta la presión intrabdominal a la hora de hacer esfuerzos como puede ser reír, toser o levantarse de una silla.
  • Incontinencia por inestabilidad vesical. Son incontinencias por urgencia. Aparece de forma repentina el deseo de miccionar y es este lo que les impide llegar al baño a tiempo.

– Litiasis renal. Las piedras en el riñón suelen originarse más en hombres. Pero, también existe un porcentaje de mujeres que pueden padecerlas.

 

En el caso de las enfermedades de los hombres suelen estar relacionadas con la edad y las más comunes son:

  • A partir de los 20 años:  eyaculación precozPuede llegar a afectar a casi el 40 por ciento de la población masculina.
  • Durante la década de los 30 años y hasta los 40: la infertilidad, siendo responsable del 50% de los problemas de fertilidad de la pareja.
  • A partir de los 40 años: la disfunción eréctil y la padece al menos uno de cada cuatro hombres de 40 años.
  • Una vez que el hombre cumple los 50 años: falta de erección y primeros síntomas del agrandamiento de la próstata .

En definitiva, tanto los hombres como las mujeres no deben esperar a que aparezcan en ellos las afecciones antes mencionadas. Se recomienda visitar al urólogo con la misma frecuencia y normalidad que se visita el dentista o el oculista tanto para prevenir como para detectar. Esto es aplicable para ambos sexos.