Cómo se comporta tu cuerpo cuando los riñones no funcionan bien

Cada día nuestros riñones procesan cerca de 190 litros de sangre, eliminando de ella las toxinas que entran en el organismo a través de los alimentos, el aire que respiramos y la piel. Estas sofisticadísimas máquinas seleccionan y retienen lo que es bueno para nuestro organismo, y trasforman lo que no nos vale, y el exceso de agua, en orina que expulsamos al miccionar.

steve-johnson-596775-unsplash

Cuando los riñones no trabajan a pleno rendimiento o los fuerzas mucho, tu salud se puede resentir. Un dolor en el costado o cambios en la orina suelen ser las pistas que te indican que algo no va bien con estos órganos.

Otra de las señales puede ser la retención de líquidos o un cansancio excesivo (sin causa aparente) que dura muchos días. Esto puede darnos una idea de que hay un problema con los riñones y que deberías ir lo antes posible a tu urólogo, ya que puede desencadenar otras reacciones más graves, ya que los riñones intervienen en el correcto funcionamiento de la mayor parte de nuestro organismo.

Nuestro corazón funciona peor

Si nuestros riñones no funcionan bien, la sangre no recibe los nutrientes esenciales y se llena de toxinas. Como consecuencia, el calcio se acumula en nuestras arterias y, a través de la orina, se pierden las proteínas necesarias para el buen funcionamiento del corazón.

Además, estos dos órganos están interrelacionados. Si el corazón no bombea suficiente sangre, los riñones tampoco trabajan como deberían.

Nuestros huesos se debilitan

Los riñones ayudan al cuerpo a asimilar la Vitamina D en los huesos, lo que ayuda a su fortalecimiento. Además, mantiene un equilibrio entre el calcio y el fósforo en el cuerpo. Si por ejemplo retenemos demasiado fósforo en nuestro cuerpo, el calcio no se puede fijar en nuestros huesos. Lo que provoca que empiecen a perder fuerza, se debiliten y sean más proclives a fracturas.

Nos pica la piel

Como ya hemos dicho antes, las personas con enfermedades renales no pueden eliminar correctamente los desechos del cuerpo, esto genera sarpullidos y picores en la piel. Además, el exceso de calcio y fósforo en el organismo aumenta la sensación de picor. Esto acaba siendo muy incapacitante para este tipo de pacientes.

Multiplicamos el riesgo de anemia

Los riñones generan una hormona llamada eritropoyetina, que es la que genera los glóbulos rojos. Por eso, si fallan los riñones, se produce poca eritropoyetina. Esto lleva a reducir los glóbulos rojos y el oxígeno no llega bien a todo el organismo. Esto hace que aparezcan el cansancio y otro tipo de síntomas, ya que el cuerpo no dispone de la suficiente energía para afrontar correctamente sus funciones diarias. Entonces se produce lo que conocemos como anemia.

Acumulamos ácido en la sangre

El exceso de ácido que produce nuestro cuerpo de forma natural es eliminado (a través de la orina) o neutralizado (mediantes sustancias alcalinas) por los riñones. Si no funcionan correctamente, esta sustancia se acumula en nuestra sangre provocando deshidratación, dolores de cabeza, palpitaciones, deterioro muscular…

Se altera la regla en las mujeres

Los problemas renales alteran el equilibrio hormonal. Si no se eliminan las impurezas y las sustancias tóxicas de la sangre, pueden afectar a la ovulación y, por tanto, a la menstruación. Descontrolando así la regla al provocar una falta inusual del periodo en unos casos o un sangrado excesivo en otros.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>